Si buscas una lámina para el estudio, un tapiz que dé calidez a la sala de reuniones o un cojín bordado para el rincón de lectura, el taller trabaja contigo desde el primer boceto hasta la entrega final.
Cuéntame qué ambiente quieres crear y prepararé una propuesta con bocetos, materiales y tiempos de trabajo antes de comenzar.
Solicitar propuestaTambién puedes revisar cómo trabajamos en proyectos anteriores en soluciones o volver al inicio.
No trabajamos con catálogos genéricos ni reproducciones en serie. Cada pieza sale de un proceso que combina dibujo, acuarela y tejido, y eso se nota en el resultado final.
No se trata solo de recibir un objeto decorativo. Cada encargo parte de una conversación sobre el espacio que habitará, la luz que recibe y el gesto que quieres conservar. Estos son los resultados concretos que puedes esperar.
Antes de empezar, hablamos de la pared, la habitación y la luz natural que recibe. Así la lámina o el tapiz se piensan para ese lugar concreto, no como un objeto genérico de catálogo.
Recibirás fotografías y notas del avance: el boceto, la primera capa de acuarela, el tejido en el telar. Sabes en qué punto está tu encargo y qué decisión se tomó en cada paso.
Papel de algodón, lanas teñidas con tintes naturales e hilos de algodón perlé. Son materiales que mantienen el color y la textura con el paso de los años, pensados para uso cotidiano.
Cada pieza tiene un tiempo de producción real: una lámina puede tomar dos semanas, un tapiz más de un mes. Fijamos una fecha clara al inicio y la cumplimos, sin prisas que comprometan el trabajo.
Si el color de una fachada, la posición de una ventana o el tono de un bordado no te convencen, hay margen de corrección durante el proceso. No entregamos una pieza que no te represente.
Tratas con la persona que dibuja, tiñe y teje. No hay intermediarios ni respuestas automáticas. Si tienes dudas sobre el cuidado de la pieza o quieres una variación, escribes al taller y te respondemos.