Te contamos cómo organizamos cada proyecto, desde la primera conversación hasta la entrega. Sin prisas, con tiempos reales y decisiones claras en cada etapa.
Cada encargo sigue un proceso claro que comienza con una conversación sobre la luz, el espacio y la paleta que te acompaña. Te explico las etapas, los tiempos aproximados y qué esperar en cada punto del camino.
Hablamos por correo o videollamada sobre el espacio donde irá la pieza, las medidas, los colores dominantes y las texturas que te interesan. Me envías fotos del lugar y, si quieres, referencias de obras que te hayan llamado la atención. Con eso preparo una propuesta inicial de dirección visual.
Dedico unos días a explorar composiciones en acuarela y gouache. Te presento dos o tres bocetos con variaciones de encuadre y gama cromática. Ajustamos juntos el rumbo: más contraste, menos detalle, otra proporción de azul añil y ocre. Esta etapa suele tomar entre cinco y siete días.
Con el boceto aprobado, trabajo la pieza definitiva sobre papel de algodón o el soporte textil elegido. Para láminas, el proceso incluye el escaneo de alta resolución y una revisión de color en pantalla. Para textiles, el tejido o bordado avanza por secciones y te comparto avances fotográficos.
Recibes una vista previa digital de la pieza terminada. Tienes tres días para pedir ajustes puntuales de color o de detalle. Si la pieza es textil, la revisión se hace sobre fotografías en luz natural; los cambios posibles en esta etapa son limitados y te los señalo con claridad.
La pieza viaja protegida en un embalaje rígido, con certificado de autenticidad y una nota sobre los materiales usados. El envío desde Puerto Natales se coordina por correo y tarda entre cinco y diez días hábiles según el destino. Te comparto el número de seguimiento en cuanto sale del taller.
Cuando la pieza llega a tu casa, te escribo para confirmar que todo esté en orden. Si algo no llegó bien, me avisas dentro de las 48 horas y lo resolvemos. También te dejo recomendaciones de cuidado según el material: dónde colgarla, cómo limpiarla y cómo protegerla de la luz directa.
Antes de comenzar una pieza conviene dejar claros algunos puntos: qué incluye el proceso, cómo se manejan los tiempos y qué esperar del resultado final. Estas notas evitan malentendidos y ayudan a que el trabajo avance con confianza.
Una pieza personalizada parte de una conversación: me cuentas el espacio donde irá, la luz que recibe, los colores que te acompañan y la sensación que buscas. A partir de ahí desarrollo una propuesta en acuarela o gouache, la revisamos juntos y ajustamos hasta que la imagen responde a lo que imaginaste. No se trata de replicar una foto, sino de traducir una atmósfera a papel o textil.
Cada pieza tiene su propio ritmo. Una lámina en acuarela suele requerir entre dos y tres semanas desde la aprobación del boceto; un tapiz tejido a mano puede tomar de cuatro a seis semanas, según la complejidad del diseño. Te entrego una fecha estimada por escrito antes de comenzar y te aviso con antelación si algún paso del proceso se retrasa. La puntualidad importa, pero la calidad del trabajo no se negocia.
Sí, y de hecho los espero. El primer ajuste importante ocurre en la fase de boceto: ahí es donde se definen la composición, la paleta y el encuadre. Una vez aprobado el boceto, los cambios se limitan a detalles de color o acabado, porque modificar la estructura de una pieza textil o de una acuarela ya avanzada compromete el resultado. Te explico en cada etapa qué margen de ajuste existe para que decidas con claridad.
Para las láminas uso papel de algodón de grano medio y acuarelas profesionales, con gouache para las zonas que necesitan mayor opacidad. En los textiles trabajo con lino, algodón orgánico y lanas teñidas con tintes naturales. Los cojines se bordan a mano con hilo de algodón perlé y los tapices se tejen en telar de madera. Cada material se elige por su comportamiento ante la luz y por su durabilidad, no por su apariencia superficial.
Las láminas viajan en un tubo rígido para proteger el papel, con certificado de autenticidad y una nota sobre los cuidados básicos. Las piezas textiles se envían dobladas en papel de seda dentro de una caja de cartón reforzado. Todos los envíos incluyen seguimiento y se realizan desde Natales, Región de Magallanes. Si prefieres retirar la pieza en el taller, coordinamos una cita para entregártela en persona.
Dudas habituales antes de empezar una pieza personalizada o de elegir una lámina de la colección actual.
Depende del formato. Una lámina en papel de algodón suele estar lista en dos o tres semanas desde la aprobación del boceto. Los cojines bordados a mano y los tapices de telar llevan más tiempo, entre cuatro y seis semanas, porque cada puntada y cada pasada de hilo se hacen sin prisa. Te confirmo una fecha concreta antes de empezar.
Primero conversamos sobre la idea: qué espacio quieres decorar, qué colores te acompañan y qué referencias te inspiran. Luego preparo un boceto en acuarela o gouache para que veas la dirección antes de que se inicie la pieza final. Si algo no te convence, lo ajustamos en esa etapa, cuando todavía es fácil cambiar el rumbo.
Sí. Las láminas de la colección se imprimen en papel de algodón con tintas de alta resolución, pero también trabajo versiones únicas donde modifico la paleta o el encuadre. Eso sí, el cambio de color puede alterar el tiempo de entrega, porque el escaneo y la prueba de color se hacen de nuevo desde el original.
Los tapices están pensados para colgarse en interior, lejos de la luz solar directa para que los tintes naturales no pierdan intensidad. Para quitar el polvo basta con pasar un paño seco o un cepillo suave. No se lavan en agua; si necesitas una limpieza más profunda, te indico cómo hacerlo sin dañar el tejido.
Sí, enviamos a otros países con embalaje rígido para que las láminas y los textiles lleguen en buen estado. El costo del envío se calcula según el destino y el tamaño del paquete. Antes de confirmar el pedido te paso el valor exacto y el tiempo estimado de tránsito, sin sorpresas.
Si el embalaje o la pieza presentan daños al llegar, escríbeme en un plazo de 48 horas con una foto del estado. Evaluamos el caso y acordamos una solución: una reposición o un arreglo directo sobre la pieza. Trabajo con materiales que permiten reparaciones discretas, así que casi siempre hay una salida.